Me gusta el discurso de Podemos porque rompe con los
tecnicismos que tanto han mermado la política. Me da igual que los de la Troika
digan que "tal cosa no es viable". Estos "especialistas" no
han dado ni una desde que deciden por los gobiernos. Puestos a no creer nada,
entre la utopía y la mentira, me quedo con lo primero. Luego nos aproximaremos
en la medida de lo posible.
Lo que a estos mangantes de la Globalización les hubiera
gustado es la llegada del tan proclamado fin de las ideologías, que la política
se redujera a los números que ellos maquillan y manipulan de acuerdo a sus
intereses. Quisieron matarla antes de tiempo, vaciando su significado, como con
todo aquello que inspira temor.
Se creyeron su propia mentira y cometieron el descuido de
dar cobertura a un profesor de Ciencias Políticas ¿Quién les iba a decir que el
monstruo crecería en sus propias entrañas? Los dueños de algunos imperios
mediáticos quisieron jugar a la televisión plural y comprometida, aunque fuera
muy poco, y ahora deben estar viendo que la cosa se les ha ido de las manos.
Personalmente, espero que no vacilen.
La reacción no tardó en llegar. La casta (otro término
puesto muy de moda por ellos) entró en estado de histeria y activó su rancio
aparato de propaganda. Para llevar tanto tiempo fogueándose en el poder,
parecen muy miedicas y susceptibles estos meapilas. Que poco tardaron en llegar
los topicazos de siempre, los mismos con los que han arremetido contra la PAH o
el 15-M. Podemos y Pablo Iglesias tardaron pocas horas en convertirse en
Hitler, Cuba, Venezuela, Lenin, Stalin… A nadie engañáis, ya sois
conocidos.
Es precisamente ese histericismo el que me ha devuelto
cierta ilusión, mucho más que los cinco eurodiputados. Veo que el miedo, poco a poco, avanza en dirección hacia los de arriba.
Eso ya supone algo nuevo.
