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sábado, 31 de mayo de 2014

Algo nuevo

Me gusta el discurso de Podemos porque rompe con los tecnicismos que tanto han mermado la política. Me da igual que los de la Troika digan que "tal cosa no es viable". Estos "especialistas" no han dado ni una desde que deciden por los gobiernos. Puestos a no creer nada, entre la utopía y la mentira, me quedo con lo primero. Luego nos aproximaremos en la medida de lo posible.

Lo que a estos mangantes de la Globalización les hubiera gustado es la llegada del tan proclamado fin de las ideologías, que la política se redujera a los números que ellos maquillan y manipulan de acuerdo a sus intereses. Quisieron matarla antes de tiempo, vaciando su significado, como con todo aquello que inspira temor.

Se creyeron su propia mentira y cometieron el descuido de dar cobertura a un profesor de Ciencias Políticas ¿Quién les iba a decir que el monstruo crecería en sus propias entrañas? Los dueños de algunos imperios mediáticos quisieron jugar a la televisión plural y comprometida, aunque fuera muy poco, y ahora deben estar viendo que la cosa se les ha ido de las manos. Personalmente, espero que no vacilen.

La reacción no tardó en llegar. La casta (otro término puesto muy de moda por ellos) entró en estado de histeria y activó su rancio aparato de propaganda. Para llevar tanto tiempo fogueándose en el poder, parecen muy miedicas y susceptibles estos meapilas. Que poco tardaron en llegar los topicazos de siempre, los mismos con los que han arremetido contra la PAH o el 15-M. Podemos y Pablo Iglesias tardaron pocas horas en convertirse en Hitler, Cuba, Venezuela, Lenin, Stalin… A nadie engañáis, ya sois conocidos.

Es precisamente ese histericismo el que me ha devuelto cierta ilusión, mucho más que los cinco eurodiputados. Veo que el miedo, poco a poco, avanza en dirección hacia los de arriba. Eso ya supone algo nuevo.