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viernes, 16 de mayo de 2014

Patri-tonto.

Llámenme traidor, cobarde, lo que les apetezca, pero jamás hipócrita o farsante. Jamás defenderé una bandera que me ataca más que me representa.

Sinceramente, la gente que moriría por "su patria" ¿se lo ha pensado realmente? ¿Permitiría que su más preciado tesoro que es su vida cayese a ser una mercancía mercenaria del Estado que les oprime y les obliga a ser la mierda que somos? Quienes morirían por este país no tienen más que mi respeto por su decisión y mi mayor desprecio por su arrodillamiento.

Ahora es cuando Esperanza Aguirre me llama "antiespañol" Llámeme lo que quiera que a mí poco me queda de pagarle su sueldo.