No piensen que hablaré de la magnífica obra fílmica de Ridley Scott o la literaria de Philip K. Dick.
Lapidatoria, a modo de epitafio u esquela, así de aplastante es la premisa de este escrito. La intención como sentimiento es algo muy efímero que nace de un estímulo de deseo primitivo que toma forma y se elabora mediante la conciencia e interés que tan desarrollados tenemos en el ser humano. Efímero por su carácter caprichoso.
¿Qué es lo que dista al sentir de intencionalidad de ser algo despectivo? El compromiso.
Hemos desarrollado (ignoro el hecho si deliberada o inconscientemente) cierto instinto de compromiso con nuestras intenciones, "¿pero si antes comenté que era algo efímero?" comentarán. Depende del contexto.
En el arte (bajo mi punto de vista) hay varias concepciones para el término tiempo: durabilidad y permanencia; la primera hace referencia a aquello que por su naturaleza es potente pero que no da más de sí que un puñado de billetes y unos asombros puntuales; la segunda se refiere a la historia, a la propia historia que escribieron los Leonardos, los Miguel Ángel, los Turner, los Rembrand, los Dalí, los Picasso (y muchos más) que sabemos por qué pero no el cómo.
Con afecto y reflexión: Daniel Jiménez Martín "Trastini"
El ligamento de Valdés
¿Fútbol? ¿Crítica? ¿Humor? Tres puntos de vista. Vivencias o invenciones con mucha o poca relación a algo. Nada en particular y nada en concreto.
Páginas
lunes, 17 de noviembre de 2014
viernes, 24 de octubre de 2014
La goma de mascar
Nunca
antes un chicle, que no fuese de Ancelotti, había dado tanto que hablar a un
diario de la denominada “caverna”. El pasado martes diario AS llevó a portada
la (supuesta o no) negativa de Messi a ser cambiado, indicando en el subtítulo
que Luis Enrique quedaba en evidencia, titulando que el técnico asturiano <bracea
en chicle>.
La
realidad es, que interpretaciones al margen, no resulta raro ceder la portada
al rival, incluso en vísperas de un gran partido (como podía ser considerado el
Liverpool – Real Madrid) siempre y cuando lo publicado no encumbre en el Olimpo
al enemigo, más bien lo contrario. El cuento, por supuesto, es igual para ambos
bandos de esta guerra, que a veces hace olvidar que lo importante es informar.
jueves, 23 de octubre de 2014
sábado, 18 de octubre de 2014
El gran moneo
Monear: arte y oficio de andar siempre en el ajo, en el tumulto. La acepción de tal término se debe al comportamiento inquieto, exhibicionista y revoloteador que caracteriza a este tipo de personas, lo que lleva a cierto paralelismo con su especie homóloga en el reino animal, el mono. Dicho comportamiento les proporciona una aparente omnipresencia, lo que no es así realmente. El moneador siempre estará en un solo lugar, el cual, desde luego, será el epicentro de una realidad de cierta magnitud en el imaginario del sujeto hoy de estudio, de dignísimo estudio.
He conocido y conozco grandes e ilustres moneadores, lo que me proporciona autoridad académica para enmarcar teóricamente este fenómeno. El moneador se caracteriza por una sorprende destreza en las relaciones interpersonales. Allá donde haya gente nueva con la que codearse, el intrépido moneador estará ojo avizor para acabar constituyéndose como el centro de atención, la créme de la créme, en un periodo de tiempo asombrosamente corto. Más corto que el que tarda en provocar la muerte el veneno de una serpiente Taipan de origen australiano (sí, me he documentado).
Dicho todo esto, no se debe confundir esta distinguida habilidad con el meramente conocido como "don de gentes". El moneo es una estratagema más compleja que también requiere de cierto descaro y soltura para llevar al engaño a su nuevo amigo o víctima (como lo quieran ver), ya que tan apreciable sociabilidad suele ir acompañada de una o varias mentiras. Las pretensiones del sujeto embaucador pueden ser diversas, como las de cualquier mentiroso, desde tratar de obtener alguna clase de provecho material hasta hacerlo por el simple afán de sentirse bien consigo mismo gustando a los demás.
Estas pretensiones darían lugar a una clasificación entre moneadores de dos categorías: benignos y malignos. Los primeros son seres inofensivos y dóciles, cuyo trato nunca podría traer repercusiones negativas salvo, si acaso, para ellos mismos . Los segundos, si usted es tan estúpido de caer en su trampa, podrían ser perniciosos para cualquier aspecto de su vida, a la cual traerán la infelicidad y la amargura de manera inevitable.
Tras conocer la parte teórica acerca de este fenómeno social, humano y fuerza de la naturaleza, aplicaremos el caso práctico que hoy toca. El caso más perfecto y de alto standing que he conocido dentro de este marco de estudio. Un moneador de élite, de primerísima categoría. Sin embargo, recuerden, hasta el mejor moneador deja un reguero de pistas que le pueden delatar como tal. Solo si ustedes están prevenidos podrán apreciarlo, razón de más para que sigan leyendo este blog. Sin más dilación, aquí se lo dejo: http://www.lasprovincias.es/sociedad/201410/17/francisco-nicolas-gomez-iglesias-20141017133236.html
He conocido y conozco grandes e ilustres moneadores, lo que me proporciona autoridad académica para enmarcar teóricamente este fenómeno. El moneador se caracteriza por una sorprende destreza en las relaciones interpersonales. Allá donde haya gente nueva con la que codearse, el intrépido moneador estará ojo avizor para acabar constituyéndose como el centro de atención, la créme de la créme, en un periodo de tiempo asombrosamente corto. Más corto que el que tarda en provocar la muerte el veneno de una serpiente Taipan de origen australiano (sí, me he documentado).
Dicho todo esto, no se debe confundir esta distinguida habilidad con el meramente conocido como "don de gentes". El moneo es una estratagema más compleja que también requiere de cierto descaro y soltura para llevar al engaño a su nuevo amigo o víctima (como lo quieran ver), ya que tan apreciable sociabilidad suele ir acompañada de una o varias mentiras. Las pretensiones del sujeto embaucador pueden ser diversas, como las de cualquier mentiroso, desde tratar de obtener alguna clase de provecho material hasta hacerlo por el simple afán de sentirse bien consigo mismo gustando a los demás.
Estas pretensiones darían lugar a una clasificación entre moneadores de dos categorías: benignos y malignos. Los primeros son seres inofensivos y dóciles, cuyo trato nunca podría traer repercusiones negativas salvo, si acaso, para ellos mismos . Los segundos, si usted es tan estúpido de caer en su trampa, podrían ser perniciosos para cualquier aspecto de su vida, a la cual traerán la infelicidad y la amargura de manera inevitable.
Tras conocer la parte teórica acerca de este fenómeno social, humano y fuerza de la naturaleza, aplicaremos el caso práctico que hoy toca. El caso más perfecto y de alto standing que he conocido dentro de este marco de estudio. Un moneador de élite, de primerísima categoría. Sin embargo, recuerden, hasta el mejor moneador deja un reguero de pistas que le pueden delatar como tal. Solo si ustedes están prevenidos podrán apreciarlo, razón de más para que sigan leyendo este blog. Sin más dilación, aquí se lo dejo: http://www.lasprovincias.es/sociedad/201410/17/francisco-nicolas-gomez-iglesias-20141017133236.html
jueves, 16 de octubre de 2014
Efímera Rutina.
El plan de todos los días, misma estructura, mismos pasos, diferentes sensaciones e incluso alguna sorpresa. Ir al lugar de trabajo, ejecutar la tarea, salir, relajarte y dormir. Banalidad periódica que atribuye orgullo a nuestro sentido de obligación con la sociedad.
¿Nos gusta nuestra rutina?
Con afecto y reflexión: Daniel Jiménez Martín "Trastini"
lunes, 2 de junio de 2014
Humor negro para Dummies 1
Tras unos días preparando la "clase" de hoy y dispuesto a exprimir mi vena sádica y humorista para impartir sabiduría y salud mental (por aquello de eliminar la susceptibilidad extrema que nos quieren inculcar) me he despertado con todos los elementos en bandeja, vamos, como raya cortada para el "cocas". La abdicación del rey Juan Carlos I de España.
El tema que acontece bien conocido y conversado en peluquerías y bares esta mañana sirve de vehículo para una nueva muestra de humor ácido (tranquilos, ya llegará lo gore). La muestra de hoy es lo que todo el mundo piensa y nadie dice por los prejuicios que lleva decirlo ante cierto tipo de persona, pues sin mayor dilación (no como la del rey para abdicar, 39 años, madre mía) aquí os dejo este aporte.
P.D.: Espero mis dieses.
El tema que acontece bien conocido y conversado en peluquerías y bares esta mañana sirve de vehículo para una nueva muestra de humor ácido (tranquilos, ya llegará lo gore). La muestra de hoy es lo que todo el mundo piensa y nadie dice por los prejuicios que lleva decirlo ante cierto tipo de persona, pues sin mayor dilación (no como la del rey para abdicar, 39 años, madre mía) aquí os dejo este aporte.
Con afecto y polémica: Daniel Jiménez Martín "Trastini"
P.D.: Espero mis dieses.
sábado, 31 de mayo de 2014
Algo nuevo
Me gusta el discurso de Podemos porque rompe con los
tecnicismos que tanto han mermado la política. Me da igual que los de la Troika
digan que "tal cosa no es viable". Estos "especialistas" no
han dado ni una desde que deciden por los gobiernos. Puestos a no creer nada,
entre la utopía y la mentira, me quedo con lo primero. Luego nos aproximaremos
en la medida de lo posible.
Lo que a estos mangantes de la Globalización les hubiera
gustado es la llegada del tan proclamado fin de las ideologías, que la política
se redujera a los números que ellos maquillan y manipulan de acuerdo a sus
intereses. Quisieron matarla antes de tiempo, vaciando su significado, como con
todo aquello que inspira temor.
Se creyeron su propia mentira y cometieron el descuido de
dar cobertura a un profesor de Ciencias Políticas ¿Quién les iba a decir que el
monstruo crecería en sus propias entrañas? Los dueños de algunos imperios
mediáticos quisieron jugar a la televisión plural y comprometida, aunque fuera
muy poco, y ahora deben estar viendo que la cosa se les ha ido de las manos.
Personalmente, espero que no vacilen.
La reacción no tardó en llegar. La casta (otro término
puesto muy de moda por ellos) entró en estado de histeria y activó su rancio
aparato de propaganda. Para llevar tanto tiempo fogueándose en el poder,
parecen muy miedicas y susceptibles estos meapilas. Que poco tardaron en llegar
los topicazos de siempre, los mismos con los que han arremetido contra la PAH o
el 15-M. Podemos y Pablo Iglesias tardaron pocas horas en convertirse en
Hitler, Cuba, Venezuela, Lenin, Stalin… A nadie engañáis, ya sois
conocidos.
Es precisamente ese histericismo el que me ha devuelto
cierta ilusión, mucho más que los cinco eurodiputados. Veo que el miedo, poco a poco, avanza en dirección hacia los de arriba.
Eso ya supone algo nuevo.
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