En
medio de la polémica generado por dos inútiles midiéndose el pene en televisión
en horario infantil, la gente se pregunta
cómo es que cierran un canal dedicado al cine y otro a documentales, entre
otros, y no la cadena Telecirco.
Más
allá de esa pregunta, que se hacen los que no tienen ni idea del motivo, que ni
remotamente han leído algo acerca de la Ley General de la Comunicación
Audiovisual, ni de más cosas que le proporcionasen una base de información los
suficientemente sólida como para opinar y entender los motivos que hacen al
Supremo obligar el cierre. Las cosas se hicieron mal, las concesiones no
salieron a concurso público.
Yo no
lo defiendo, me siento perjudicado. Me quedo sin mi querida ‘Casa de empeños’,
créanme, me jode muchísimo. Me coincide con mi baja de servicio de televisión
con un operador de logo morado, porque no puedo costearlo, me quedo huérfano de
‘Buscadores de oro’, ‘Los restauradores’, ‘El precio de la Historia’ y un
sinfín de contenidos de mi agrado.
Toda
esa indecencia que nos enerva por emitirse en horario infantil es la que
diariamente y a cualquier hora publican las guarrillas en Instagram. Pero
claro, esa nos gusta a todos, al menos a mí.
La
inmensa mayoría de los que nos hemos enterado de ese “escándalo” ha sido por
internet. ¿Habrá que poner un horario infantil también en internet?
Hay que
respetar el horario de emisión infantil en televisión, pero si eso no se
cumple, y es usted propietario de un infante que ha visto la competición de
pollas, quizás haya que controlarle a usted.