Nunca
antes un chicle, que no fuese de Ancelotti, había dado tanto que hablar a un
diario de la denominada “caverna”. El pasado martes diario AS llevó a portada
la (supuesta o no) negativa de Messi a ser cambiado, indicando en el subtítulo
que Luis Enrique quedaba en evidencia, titulando que el técnico asturiano <bracea
en chicle>.
La
realidad es, que interpretaciones al margen, no resulta raro ceder la portada
al rival, incluso en vísperas de un gran partido (como podía ser considerado el
Liverpool – Real Madrid) siempre y cuando lo publicado no encumbre en el Olimpo
al enemigo, más bien lo contrario. El cuento, por supuesto, es igual para ambos
bandos de esta guerra, que a veces hace olvidar que lo importante es informar.
Pasada
ya la tercera jornada de la fase de grupo de esta edición de la Champions
League, todos los focos apuntan al clásico, y todo lo referente a ello debe ser
noticia obligada (como un torneillo de pádel entre ex jugadores de ambos
conjuntos). Así pues, no podía ser menos un tuit [palabra recientemente
aceptada por la RAE] de Luis Enrique:
Preparando el clàsico ilusionados. pic.twitter.com/GDgnXadAJG
— LUISENRIQUE (@LUISENRIQUE21) octubre 22, 2014
De entre todos los elementos de la fotografía, rápidamente AS
se hizo eco de un paquete de chicles sobre unos cuadernos, y ayer se pudo leer
el siguiente artículo, en el que, aunque aparentan negarlo, se lo toman como
una respuesta a su portada y colman de adjetivos al técnico azulgrana. Demasiados
recaditos que no se molestan en maquillar.
Mañana a las 18:00 horas, el Clásico, el partido que nos venden
como el mejor del mundo año tras año. Y puede que lo sea, al menos en cuanto a
lo mediático. Así que, si durante el transcurso del partido, bebiendo con
amigos en un bar, se le escapa algún detalle, no se preocupe; cualquier mal gesto,
una mala cara, una declaración en caliente… dará para interpretar
durante las próximas cuatro semanas.
Sin buena prensa, y no me refiero a echar flores, esta jamás será la mejor liga del mundo.