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viernes, 24 de octubre de 2014

La goma de mascar

Nunca antes un chicle, que no fuese de Ancelotti, había dado tanto que hablar a un diario de la denominada “caverna”. El pasado martes diario AS llevó a portada la (supuesta o no) negativa de Messi a ser cambiado, indicando en el subtítulo que Luis Enrique quedaba en evidencia, titulando que el técnico asturiano <bracea en chicle>.

La realidad es, que interpretaciones al margen, no resulta raro ceder la portada al rival, incluso en vísperas de un gran partido (como podía ser considerado el Liverpool – Real Madrid) siempre y cuando lo publicado no encumbre en el Olimpo al enemigo, más bien lo contrario. El cuento, por supuesto, es igual para ambos bandos de esta guerra, que a veces hace olvidar que lo importante es informar.

Pasada ya la tercera jornada de la fase de grupo de esta edición de la Champions League, todos los focos apuntan al clásico, y todo lo referente a ello debe ser noticia obligada (como un torneillo de pádel entre ex jugadores de ambos conjuntos). Así pues, no podía ser menos un tuit [palabra recientemente aceptada por la RAE] de Luis Enrique:



De entre todos los elementos de la fotografía, rápidamente AS se hizo eco de un paquete de chicles sobre unos cuadernos, y ayer se pudo leer el siguiente artículo, en el que, aunque aparentan negarlo, se lo toman como una respuesta a su portada y colman de adjetivos al técnico azulgrana. Demasiados recaditos que no se molestan en maquillar.

Mañana a las 18:00 horas, el Clásico, el partido que nos venden como el mejor del mundo año tras año. Y puede que lo sea, al menos en cuanto a lo mediático. Así que, si durante el transcurso del partido, bebiendo con amigos en un bar, se le escapa algún detalle, no se preocupe; cualquier mal gesto, una mala cara, una declaración en caliente… dará para interpretar durante las próximas cuatro semanas.

Sin buena prensa, y no me refiero a echar flores, esta jamás será la mejor liga del mundo.