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viernes, 18 de abril de 2014

"A trabajar"

Messi no hizo nada, Pinto lo hizo mal. Tú, a diferencia de ellos, las muchas veces que la cagaste o hiciste el perro no te esperaron a la salida para increparte y humillarte. Tú, a diferencia de ellos, ni siquiera llegaste a la élite. Pero claro, ellos cobran un pastón y en su sueldo les va aguantar tus tonterías. Pero claro, tu quieres a tu equipo más que esos mercenarios.

Si no te gustan las indecentes sumas de dinero que cobran estos hombres por darle tres patadas a un balón, tu sitio no estaba en los aledaños de Mestalla. La lucha contra el sistema y el capitalismo de la extrema desigualdad tiene muchos escenarios, pero no una final de Copa. Primer argumento desmontado, no camufles de indignación lo que en realidad es resentimiento.

Si verdaderamente amas a tu equipo, al menos en el caso de Messi, ¿hasta dónde llega tu memoria? No fastidies, piensa en todas las alegrías que él trajo a tu triste vida para que él ahora te tanga que soportar, ¿quién está en deuda con quién? Perder la ambición tras estar atiborrado de éxito u optar por otras prioridades son cosas que a cualquiera nos puede ocurrir. Todos tenemos derecho a fallar alguna vez. Que le pase a un genio del fútbol que tanta alegría ha repartido por el mundo sólo lo hace menos condenable.

Lo de Pinto simplemente era la opción más cómoda y cobarde. Cebarse con el más señalado en ese momento, como si él tuviera toda la culpa de los problemas del Barça y de tu fracaso existencial. Nada nuevo en la historia de la idiotez. Pinto metió la pata y el club podrá prescindir de él por no haber hecho bien su trabajo, al igual que tu jefe lo podría hacer contigo si es que te dedicas a algo. Si quieres a tu equipo anima y no estorbes, que esto es un juego y tú no estás por encima de un club. Ya tomarán ellos las decisiones que tengan que tomar.

El problema no es lo que hicieran Pinto o Messi, el problema reside en qué hacías tú en aquel momento y en aquel lugar increpándoles. Esta clase de personas que os creéis que una estrella del fútbol os debe algo sois lo peor. No por esto en concreto, sino porque tendéis a creer por extensión que el mundo en general os debe algo. Podrías no haber nacido y todo se habría quedado en un cómodo silencio. Como no ha sido posible, yo, al igual que Messi, también te mandaría a trabajar. "Devuelve al mundo con tu esfuerzo la paz que le has quitado, boludo". Ese es el mensaje que Leo te quiso mandar.