-"Ser antitaurino es ser antiespañol, porque significa renunciar a "la esencia misma de nuestro ser español"-
-"Posiblemente nuestra sociedad de hoy no da valor al valor; hay demasiados cobardes en todos los ámbitos[..] ser valiente es un valor, un mérito, una virtud y hay que reconocerlo así, como lo reconocen los millones de aficionados que van a los toros desde hace siglos"-
-"En su afán por acabar con España buscan prohibir los toros por decreto. Por eso, y solo por eso, los españoles que quieren dejar de serlo luchan contra la Fiesta" por ser antiespañoles, que lo son porque saben muy bien que los toros simbolizan mejor que nada la esencia misma de nuestro ser español"-
Fue a grandes rasgos lo que la ex-presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre pregonó en Sevilla en la fiesta taurina. Como nos tiene acostumbrados, parece que se le olvida la verdadera definición de lo que significan los términos que utiliza o de la representación que tienen en la sociedad actual. No merece la pena ni tiempo discutir las banalidades que Aguirre comenta porque es de sentido común la respuesta coherente. A lo que acontece, si estar en contra de la brutalidad es ser antiespañol: yo soy antiespañol de la tauromaquia, soy antiespañol de la policía antidisturbios y soy antiespañol de la casta política corrupta, vendida y sinvergüenza que sólo pone las nalgas a quienes les pagan y no a quienes de verdad sirven que es al pueblo español.
Con afecto y polémica: Daniel Jiménez Martín "Trastini"